Volver

Radical Sociality: On Disobedience, Violence and Belonging

Rodrigo Cordero


El contrato social basado en intercambios recíprocos es una poderosa imagen en el pensamiento moderno. Para el liberalismo clásico esta noción es un importante medio para explicar la emergencia de la sociedad, la que sería resultado del consentimiento de los sujetos hacia un orden normativo y moral que limitaría sus pasiones y marcaría la pacifi cación de las relaciones humanas. En última instancia, lo social sería el momento de superación de un estado de naturaleza esencialmente violento. Es bien sabido que esta formulación dicotómica nunca satisfi zo a los teóricos sociales clásicos. Para autores como Max Weber, Émile Durkheim y Karl Marx, la formación y operación de lo social se encuentra inevitablemente atada a formas de exclusión y violencia. En Weber, esta ambivalencia toma la forma racionalizada del monopolio del uso legítimo de la violencia física en manos del Estado en el contexto de una sociedad secularizada; en Durkheim, es parte de las dinámicas culturales de producción de sentido y se expresa bajo la forma de la anomia, mientras en Marx posee una realidad estructural asentada en la fi sura constitutiva entre trabajo y propiedad («acumulación originaria») que se repite, intensifi ca y actualiza bajo nuevas formas socio-históricas. Pese a ello, la literatura sociológica no ha escapado a visiones reduccionistas. Por ejemplo, cuando la violencia es comprendida dentro del restrictivo marco de la racionalidad instrumental de medios-fi nes; cuando se estudia como evento extraordinario que irrumpe el orden simbólico, adelgaza el compromiso moral de los sujetos y suspende la solidaridad social; o bien cuando su carácter estructural se afi rma como fundamento para una crítica a la sociedad presente pero luego se suprime en la imagen futura de una sociedad poscapitalista.



ACTIVIDADES